
El bosque empieza a dar frutos. Más de 1900 hectáreas en producción, principalmente de pino radiata, están generando adicionalmente la comercialización de hongos comestibles.
Desde el año 2015, Minera Las Bambas financia de manera sostenida el Proyecto Forestal en 34 comunidades de su área de influencia social directa e indirecta, ubicadas en los distritos de Challhuahuacho y Tambobamba. Gracias a este esfuerzo compartido, las comunidades han logrado forestar más de 2,500 hectáreas en sus territorios, y actualmente se mantiene 1,900 hectáreas en producción, principalmente de pino radiata. Estas plantaciones continúan generando beneficios ambientales y socioeconómicos para las familias comuneras.
Además de su contribución a la recuperación de suelos degradados y a la regulación hídrica, los bosques de pino se han convertido en una fuente clave de ingresos durante la temporada de lluvias. Entre diciembre y marzo, registran una alta producción de hongos comestibles, especialmente el Lactarius deliciosus. Su recolección y proceso de secado permiten a las familias acceder a ingresos rápidos, con una demanda creciente en los mercados regionales e internacionales.
Este avance no es casual, es el resultado de un trabajo articulado liderado por Las Bambas, que a través de sus áreas de Asuntos Corporativos, Desarrollo Social en convenio con AGROIDEAS— promovió la coordinación técnica y comercial con la empresa compradora Simbiosis, creando un puente directo entre la producción comunal y el mercado.
Durante la visita comercial realizada los días 24, 25 y 26 de febrero, se logró la comercialización de más de 1,800 kilos de hongos deshidratados, beneficiando a más de 100 comuneros en ocho comunidades.
La empresa Simbiosis destacó la alta calidad del hongo deshidratado, especialmente por su adecuado proceso de secado, aroma y presentación, lo cual generó confianza y abrió nuevas oportunidades de continuidad comercial.
Sin embargo, el logro más importante va más allá de las toneladas vendidas. Lo fundamental es el rol que asumió Las Bambas como articulador estratégico, facilitando el encuentro entre productores y mercado, ordenando la oferta, asegurando estándares de calidad y brindando acompañamiento técnico constante a las comunidades.
Este paso marca también el inicio de una nueva etapa. Se proyecta continuar con la tecnificación del proceso productivo, optimizar los métodos de secado, mejorar los estándares de presentación y consolidar relaciones comerciales más estables y sostenibles en el tiempo.
Con esta articulación, Las Bambas reafirma su compromiso con el desarrollo ambiental, la promoción de actividades económicas sostenibles y la generación de cadenas productivas sólidas que integren organización comunal, asistencia técnica y acceso directo a mercados.
El bosque empieza a dar frutos, y detrás de cada kilo comercializado hay planificación, acompañamiento y una visión clara de desarrollo sostenible impulsada por Las Bambas.